
¿QUÉ ES EL TRATAMIENTO SKINBOOSTER Y CÓMO FUNCIONA?
El Skinbooster es un tratamiento de hidratación profunda con ácido hialurónico no reticulado, es decir, en su forma más pura y fluida. A diferencia de los rellenos, que usan ácido hialurónico reticulado para dar volumen y estructura, el Skinbooster se dispersa por la piel como agua, hidratando de forma homogénea sin ocupar espacio ni modificar contornos.
Su objetivo es uno: restaurar la capacidad de la piel para retener agua, devolviendo luminosidad, elasticidad y firmeza desde adentro. El resultado no es un cambio de forma. Es una piel que se siente y se ve mejor en su estado natural.
Aplicable en rostro, cuello, escote y manos. Los efectos pueden observarse desde la primera sesión y prolongarse entre 6 y 12 meses.
Los resultados pueden variar según cada paciente. Consulta a nuestro equipo médico para una valoración personalizada de Skinbooster en CDMX.
¿Qué debo saber del skinbooster?
A diferencia de los rellenos dérmicos, el Skinbooster no aporta volumen, sino que hidrata y redensifica la piel desde el interior, mejorando su calidad de manera global.
El costo promedio está entre $6,500 a $19,500 MXN, dependiendo de la valoración y las necesidades del paciente.
Los beneficios del Skinbooster incluyen hidratación profunda y duradera, mayor firmeza y elasticidad, suavizado de líneas finas, mejora de la textura de la piel y un aspecto más luminoso y uniforme en rostro, cuello, escote y manos.
Es ideal para pieles jóvenes que buscan prevenir el envejecimiento y mantener una piel saludable, así como para pieles maduras que presentan deshidratación, arrugas finas y falta de luminosidad.
Los resultados suelen durar hasta 6 meses, dependiendo del tipo de piel y los cuidados posteriores.
El tratamiento genera mínimas molestias gracias al uso de agujas finas y anestesia tópica para mayor comodidad.
La recuperación es rápida. Puede presentarse un enrojecimiento leve que desaparece en unas horas. Es posible retomar las actividades normales el mismo día.
Los resultados son graduales, con una mejora visible entre 1 y 2 semanas después de la aplicación.
Generalmente, se recomiendan 1 a 3 sesiones dependiendo de las necesidades de la piel, con intervalos de 4 semanas entre cada sesión.
Sí, el Skinbooster se puede combinar con otros tratamientos como bioestimuladores, toxina botulínica, peelings o rellenos dérmicos para lograr un rejuvenecimiento facial integral.