
¿QUÉ ES EL TRATAMIENTO DE MASCULINIZACIÓN FACIAL Y CÓMO FUNCIONA?
La masculinización facial es un tratamiento estético que busca resaltar y definir rasgos asociados a un rostro masculino mediante la aplicación estratégica de ácido hialurónico o hidroxiapatita de calcio en zonas como mandíbula, mentón, pómulos y, en algunos casos, la nariz. El objetivo es favorecer proporciones más estructuradas y angulosas, respetando la anatomía y características de cada paciente.
La masculinización facial con ácido hialurónico y Radiesse, se realiza mediante la colocación precisa de rellenos dérmicos en puntos clave para proyectar, definir y dar soporte a estructuras faciales. Puede contribuir a acentuar la mandíbula, dar mayor proyección al mentón o aportar definición a los pómulos.
También puede ayudar a corregir asimetrías y mejorar el equilibrio facial.
Los resultados pueden observarse de forma inmediata y evolucionan de manera progresiva, dependiendo de las características de cada persona.
Ideal para quienes buscan acentuar rasgos más definidos, mejorar la estructura facial o reforzar una apariencia más angulosa, sin recurrir a cirugía.
Los resultados pueden variar según cada paciente. Consulta a nuestro equipo médico para una valoración personalizada de masculinización facial en México.
TECNOLOGÍAS DISPONIBLES
RESULTADOS REALES
Cada resultado es unico. Estos resultados son de pacientes reales atendidos en nuestra clínica.





¿Qué debo saber de la masculinización facial?
La masculinización facial permite definir la mandíbula, proyectar el mentón y marcar los pómulos. Dependiendo del tipo de rostro y tus objetivos, también se pueden armonizar otras áreas como el contorno mandibular o el ángulo mandibular.
El valor promedio va de $16,000 a $75,000 MXN, dependiendo de los materiales utilizados, las zonas a tratar y tus características individuales. El costo se confirma en una consulta de valoración personalizada.
La armonización busca equilibrio y proporción en el rostro, sin importar el género. La masculinización facial, en cambio, está diseñada para resaltar rasgos tradicionalmente masculinos como una mandíbula cuadrada, mentón definido y pómulos angulados.
Usamos ácido hialurónico y/o hidroxiapatita de calcio, mediante una técnica de micropunciones mínimamente invasiva. Ambos materiales son seguros y biocompatibles.
Los resultados son inmediatos y se mantienen entre 12 a 18 meses, dependiendo de tu metabolismo y cuidados posteriores.
No. El objetivo es resaltar rasgos sin alterar la naturalidad de tus gestos. El tratamiento está diseñado para respetar la movilidad facial, manteniendo expresiones naturales y auténticas.
La molestia es mínima gracias al uso de anestesia local y técnicas avanzadas. La mayoría de los pacientes lo describen como un procedimiento cómodo.
La masculinización facial esta indicada en personas que desean resaltar rasgos masculinos sin cirugía. Es ideal tanto para hombres cisgénero que buscan definición, como para personas transmasculinas que están en proceso de afirmación facial.
La sesión dura aproximadamente 30 minutos. No requiere recuperación, por lo que puedes retomar tus actividades el mismo día.
Los resultados son visibles de inmediato después de la aplicación. Sin embargo, el efecto completo se aprecia entre 7 y 14 días, una vez que el producto se integra por completo en el rostro.
Sí. Al usar materiales temporales como el ácido hialurónico, los efectos pueden atenuarse con el tiempo o disolverse si así lo deseas, bajo supervisión médica.
Está indicado para personas mayores de 18 años que deseen resaltar rasgos masculinos, independientemente de la edad.
Una vez que se llegó al resultado deseado, si se desea mantener el efecto podría ser necesario ajustar o repetir el procedimiento después de 12 a 18 meses, dependiendo de la duración del producto en tu cuerpo.
Sí, la masculinización facial puede combinarse con otros procedimientos, como toxina botulínica o tratamientos para mejorar la textura de la piel, siempre que el médico lo considere.
Después del tratamiento, se recomienda evitar ejercicio intenso, exposición al calor (como saunas) y presión directa sobre las zonas tratadas durante al menos 24 horas. La mayoría de los pacientes pueden retomar sus actividades cotidianas ese mismo día.
El costo promedio es de de $16,000 a $75,000 dependiendo de la valoración y las necesidades del paciente